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  • news presentación del libro Nkame | Belkis Ayón

    PRESENTACIÓN DEL LIBRO NKAME. BELKIS AYÓN Julio 20, 2009 © Belkis Ayón Estate El Museo Nacional de Bellas Artes, Consejo Nacional de las Artes Plásticas, José A. Figueroa y el Estate Belkis Ayón presentaron en el Teatro MNBA. Edificio ARTE CUBANO, los libros: NKAME. Belkis Ayón y José A. Figueroa. Un Autoretrato Cubano con la participación de Orlando Hernández. NKAME.Belkis Ayón: este libro documenta de manera minuciosa, la vida y obra de la artista cubana Belkis Ayón DIRECCION DEL PROYECTO: Dra.Katia Ayón CONCEPTO EDITORIAL: Cristina Vives AUTORES: José Veigas, Cristina Vives, David Mateo, Lazara Menéndez DISEÑO: Laura Llópiz 296 PÁGINAS | 400 IMÁGENES | EDICIÓN BILINGÜE ESPAÑOL/INGLÉS TURNER EDITORES MADRID CON EL PATROCINIO DE: Daros Latinamerica Collection, Zürich, Suiza | The Von Christierson Colletion, Londres, Inglaterra | Afrikan Museum, Berg en Dal, Holanda | Fundación Cisneros-Fontanalls, Miami, EUA | Alex y Carole Rosenberg, Nueva York, EUA | Fundación Brownsote, París, Francia | Fundación Caguayo, Stgo de Cuba, Cuba Belkis Ayón (1967-1999) dejó tras su muerte un conjunto de obras imprescindibles para el grabado contemporáneo. La religión y la Sociedad Secreta Abakuá (originales del Calabar africano, y asentadas en Cuba desde el siglo XIX) sirvieron a la artista de «cita» y «referencia» para construir un discurso universal contra la marginilidad, la frustración, el miedo, la censura, la impotencia y a favor de la búsqueda de la libertad. Este sociedad, creada por hombres y para hombres, estigmatiza y segrega a la mujer y, a su vez mantiene una estricta disciplina y mantiene una ética y misterio inexpugnables. Belkis penetró en el espacio del rito hasta donde le fué permitido, y estudiótodas las fuentes de información a su alcance. Como resultado, creó una iconografía sobrecogedora e interpretó el mito religioso desde su posición de artista, mujer, negra y latina en las postrimerias del siglo XX. Nkame, sinónimo de elogio y salutación en lengua abakuá, rinde tributo a una creadora que dejó con su muerte una mensaje de vida. José A. Figueroa. Un Autoretrato Cubano: este libro narra más de cuatro décadas de la vida de un país a través de la obra fotográfica de José A. Figueroa. INVESTIGACIÓN Y EDICIÓN: Cristina Vives ENSAYOS DE: Cristina Vives, Dannys Montes de Oca DISEÑO: Pepe Menéndez 384 PÁGINAS | 384 IMÁGENES | EDICIÓN BILINGÜE ESPAÑOL/INGLÉS TURNER EDITORES MADRID CON EL PATROCINIO DE: The Busson Foundation Trust José A, Figueroa (La Habana, 1946), inició su vida profesional como fotógrafo en septiembre de 1964, cuando comenzó a trabajar en los Studios Korda de La Habana. Por su edad, extracció social y formación, es parte de una generación de «transición» que era al triunfo de la Revolución Cubana de 1959, demasiado joven para ser gestora de ella, pero suficientemente adulta como testigo conciente y analítico. Su vida y obra su ubican entre «el adentro» y «el afuera» de esa historia. Etso le ha permitido documentar, evaluar y simbolizar muchas facetas, tanto de la vida pública como privada de la nación -dos caras de una misma moneda-, a lo largo de muchos años; lo más importante, es una obra hecha en cuba o desde una perspectiva cubana. Estas caracteristicas y circunstancias son, en efecto, poco frecuentes entre sus comtemporáneos o antecesores, vistos individualmente. Un autorretrato cubano es aproximadamente una porción de esa historia, a través de la obra de uno de los nombres imprescindibles en la historia de la fotografía cubana. Precio Prmocional de venta el público en la presentación: 250 MN. Cortesía del estate Belkis Ayón; José A. Figueroa y los patrocinadores. NOTICIA ANTERIOR DE VUELTA A NOTICIAS

  • propuesta a los 20 años | Belkis Ayón

    PROPUESTA A LOS 20 AÑOS ​ Belkis Ayón e Isary Paulet ​ Galería de Arte Servando Cabrera Moreno Diciembre, 1988 PIEZA PARA FLAUTA Y CLARINETE Estamos sencillamente entre dos mundos, donde la fantasía, donde LO FABULOSO, tienen la palabra. Si por un instante echamos a un lado los virtuosismos del grabador, que aquí están por todas partes, y evadimos cierto carácter ilustrativo, no porque estas cosas sean deleznables, sino porque quisiera conducirlos al centro de su expresión, tendríamos entonces que encarar directamente un mensaje poético, basado en la armonía, en un lirismo que juguetea con razones y afanes esteticistas, que hacen de la visión de la realidad delicada pieza para flauta y clarinete. Todo se desenvuelve como decorado de un cuento: en Isary, los personajes, como duendecillos alocados, se reparten siguiendo caprichos de calidoscopio, interpretando, creo yo, el papel de únicos salvadores de un mundo que cada vez más necesita y desea la llegada de algún representante del mundo mágico capaz de transformarlo en otra cosa. ¿Spielberg? ¿El neoinfantilismo? Al igual que Isary, Belkys acciona en su obra con el misterio, extraído de configuraciones tan perfectas, de coloridos tan pacíficamente agradables, que despiertan inquietud. Pero de pronto uno tiene la sensación de que estamos únicamente ante una idealización, ante demasiada ternura, casi en una apacible ensoñación, en esa película irreal que no puede continuar, que no puede ser, que un instante más y estalla. Puede ser que ninguna de las dos interpretaciones sean exactas, no importa, son sólo del estilo que cabe para estos centros expresivos, rodeados del despliegue de un arsenal de técnicas y facturas irreprochables. Porque algunos pudieran quedarse ahí, en la calidad resplandeciente del acabado de sus productos. Ese acabado no es más que lo superficial del arte de estas encantadoras. Los elementos bien manejados por el mago para integrarlos a la ilusión. Luego es que se presenta el sentimiento en la fuerza de un decir muy propio en cada caso que en Isary y Belkys , en sus propuestas , tienen la presentación de una estructura meticulosa, muchas veces pensada y calculada , destinada a transmitir seguridad o una seguridad harto depurada que se hace prácticamente frágil. Aldo Menéndez ​ (Texto para catálogo de la exposición)

  • Nkame 2009 SFAsís | Belkis Ayón

    NKAME: BELKIS AYÓN. EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA Convento de San Francisco de Asís, Habana Vieja, La Habana, Cuba. ​ ​ Septiembre 11 a Noviembre 28, 2009 ​ Curaduría: Cristina Vives ​ Dirección del Proyecto: Dra. Katia Ayón Manso. Estate de Belkis Ayón. PREMIO NACIONAL DE CURADURIA, 2009, otorgado por el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, La Habana, CUBA. ​ Coordinadora general: Katia Ayón, Estate de Belkis Ayón ​ En el libro Los Ñañigos de Enrique Sosa Rodríguez, Casa de las Américas, 1982, página 249 (ejemplar en el librero de la artista), Belkis Ayón marcó, años antes de morir, plumón azul, el nkame que los ñañigos modernos incriben junto a la tumba cristiana de abanekwe muerto: ​ «No te acuerdes en tu sueño De ninguno de tus hermanos que lloran tu ausencia.» ​ Este Nkame, sinónimo de elogio y salutación en la lengua abakuá, es el título de la exposición (y el libro homónimo en proceso de edición) que rendirá tributo, en el décimo aniversario de su desaparición física, a una creadora que dejó con su muerte un mensaje de vida. El Estate Belkis Ayón y la Oficina del Historiador de la Ciudad anuncian la inauguración de esta muestra antológica que permanecerá abierta al público hasta 28 de noviembre de 2009. La exposición incluye 83 obras ejecutadas en las técnicas de colografía, litografía y calcografía realizadas entre 1984, durante sus estudios en la Academia de San Alejandro, hasta la serie realizada entre 1998-1999, que constituyó su última exposición personal en Los Ángeles, California. Por primera vez serán vistas, de conjunto, todas las obras de gran formato que la artista realizó desde el inicio de su carrera, algunas de ellas acompañadas de sus bocetos y matices. Belkis murió a los treinta y dos años de edad dejando tras si estas obras imprescindibles para la historia del grabado contemporáneo. Las claves de su muerte siguen siendo una incógnita dolorosa para la comunidad artística internacional que observó con admiración su exitoso ascenso a los circuitos más exigentes del arte en la década del noventa. La religión y la Sociedad Secreta Abakuá, fuentes temáticas de su obra, son espacios creados por hombres y solo para hombres. Estigmatizan y segregan a la mujer y, a su vez mantiene una estricta disciplina y mantiene una ética y misterio inexpugnables. Belkis penetró en el espacio del rito hasta donde le fue permitido, y estudió todas las fuentes de información a su alcance. Como resultado, creó una iconografía sobrecogedora e interpretó el mito religioso desde su posición de artista, mujer, negra y latina en las postrimerías del siglo XX. Según expresa la curadora de la muestra: «No cabe duda de que Belkis se valió de este tema para construir un discurso universal contra la marginalidad, la frustración, el miedo, la censura, la impotencia y a favor de la búsqueda de la libertad…» ​ Escrito por: Cristina Vives. Curadora.

  • news premio de ministerio de España | Belkis Ayón

    LIBRO NKAME GANA SEGUNDO PREMIO A LOS MEJORES LIBROS EDITADOS EN ESPAÑA EN 2010 Octubre 11, 2010 Ministerio de Cultura de España © http://www.europapress.es El Ministerio de Cultura de España ha concedido los Premios a los Libros Mejor Editados durante el año 2010. Estos premios no tienen dotación económica pero son muy valorados por los editores por lo que supone de reconocimiento y prestigio a su trabajo editorial, así como por la difusión que conlleva, al ser incluidos en las acciones de promoción del libro y expuestos en las principales ferias nacionales e internacionales. Las categorías premiadas incluyen: Arte, Bibliofilia, Facsímiles, Infantiles y Juveniles, Obras generales y de Divulgación El jurado ha valorado 318 obras en total, incluidas en cinco grupos temáticos. Estas son las obras premiadas: Libros de Arte Primer premio: Los juguetes de las vanguardias, de VV.AA., editado por Fundación Museo Picasso Málaga y Legado Paul Christine y Bernard Ruiz-Picasso; producido por Ediciones El Viso. Segundo premio: Nkame. Belkis Ayón, de VV.AA., editado por Turner Publicaciones, S.L. Tercer premio: Miguel Hernández. 25 poemas ilustrados, poemas de Miguel Hernández, ilustraciones de varios autores, editado por Kalandraka Ediciones Andalucía. El Jurado ha estado presidido por Mónica Fernández, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Han actuado como vocales Teresa Mezquita por la Biblioteca Nacional de España, Andrés Fernández por la Federación de Gremios de Editores de España, Manuel Vacas por la Federación Empresarial de Industrias Gráficas de España, Augusto Jurado por el Club de Gráficos Eméritos, Natividad Correas y Rocío San Claudio a propuesta del director general del Libro, la Lectura y las Letras Españolas y Marta Sáenz Bascones, funcionaria experta del Ministerio de Cultura. NOTICIA ANTERIOR SIGUIENTE NOTICIA

  • Colección | Belkis Ayón

    COLECCIÓN DE ARTE

  • Orlando Hernández | Belkis Ayón

    La respetuosa arbitrariedad de Belkis Ayón Orlando Hernández 19 de febrero de 1992 ​ No me parece insólito que sea una mujer. Que sea de nuevo una mujer. Que esa mujer ahora se llame Belkis (y no Sikán o Sikanekue) no cambia para nada las cosas. Ni que resulte algo distinto el escenario, el tiempo, los detalles. La historia vuelve a ser idéntica. A repetirse. Incesantemente. Como en los inicios del mito, es necesario que aparezca de nuevo una mujer. ¿La misma? ¿Otra? Quizás resulte indiferente. Todo religioso lo sabe. Lo que llamamos lo sobrenatural, lo sagrado, vuelve a animarse en los simple sucesos cotidianos. A reproducirse. A corporeizarse. Para demostrarnos una vez más la circularidad de todo lo existente. Su condición repetitiva, cíclica. A su manera, la ciencia lo ha corroborado. Esa antigua verdad a veces es simbolizada ritualmente mediante un simple trazado circular en el piso. O en la estructura material y en las funciones del tablero de adivinación (Opón Ifá). Otras veces mediante los pasos de una danza ejecutada en sentido contrario a las manecillas del reloj, con la que se intenta contrarrestar la adversidad de una acción. O acaso la adversidad del tiempo. Las variantes son múltiples, pero la enseñanza siempre es la misma. Todo vuelve a suceder, se repite. Y en eso parece consistir lo indestructible de toda creencia. En su raro poder de hacer que todo vuelva a ser visible, comprobable. Nuestras trivialidades diarias sólo son el disfraz, la máscara de lo trascendente, de lo desconocido. Vivimos sobre una de las caras de una misteriosa moneda. ¿Cómo saber lo que está sucediendo en la otra cara, la invisible, la oculta? Es necesario intentar el viaje a la otra orilla. Registrar el reverso. Completar la visión. Belkis Ayón devuelve al tiempo histórico la realidad de un mito. Un mito que aún permanece vivo, actuante. Que se resiste a ser un exponente de museo, o un atractivo exótico para el turista. Un mito que aún forma parte de una tradición compartida, grupal. Y lo raro es que Belkis lo ha hecho sin el auxilio de la parafernalia religiosa. Sin grupo. Sin ceremonia. Sin ritual. O inventando sus propias ceremonias, sus rituales. Mediante el simple recurso de imprimir papeles. Con el débil pretexto del arte. Así, sin sospecharl(¿inocentemente?), su acción pone en funcionamiento la incomprensible y poderosa maquinaria mítica de la Sociedad Secreta Abakuá. Y entonces sucede lo imprevisto –pero acaso también lo inevitable: Uyo vuelve a sonar. Y uno a uno van sucediendo los episodios del misterio. Uno a uno vuelven a actuar los legendarios personajes. Pero esta vez sin atenerse a los rigores de una empecinada liturgia. Moviéndose de nuevo libremente. Como el pez Tanze en el Oddán. Cuando nadie era dueño del secreto. Cuando el secreto era de todos. De hombres. De mujeres. O mejor aún, cuando ni siquiera existía propiamente el secreto. Y no era necesario construir el ekue. Ni era tampoco necesario el sacrificio de la Sikán. Porque todavía no existía su culpa, su traición. Sólo situándose en ese momento, en esa hora cero, es que puede Belkis Ayón comenzar a narrar su historia, a establecer su espléndida versión. Retroceder o adelantar los acontecimientos mediante el previo desmontaje del mito original. Porque de eso se trata: de agregar a todas las versiones posibles (efik, efor, oru) una nueva versión. ¿No decía el antropólogo Claude Lévi-Strauss que todas las versiones eran parte del mito? Con sus grabados, Belkis Ayón funde y confunde con respetuosa arbitrariedad todos los estadíos cronológicos de una remota cofradía masculina que tuvo sus inicios en las sociedades secretas Ekpe y Ngbe de Nigeria del Sur y Camerún, y que, introducida en Cuba por los carabalíes durante la trata esclavista, es conservada hasta la actualidad en Cuba (y sólo en Cuba) a través de la agrupación de ayuda mutua y socorro conocida como Sociedad Secreta Abakuá o Ecorie Enyene Abakuá. A este mundo Abakuá se halla referida (¿no sería más apropiado decir consagrada?) una gran parte de la obra gráfica de Belkis Ayón. Sin esta referencia quizá sea un tanto difícil penetrar en las complejidades de su imaginería artística. El hermetismo simbólico que caracteriza a esta especie de masonería afrocubana informa todos y cada uno de sus monumentales, gigantescos grabados. Las figuras, objetos, animales, plantas y muchos de los signos que integran las escenas aquí representadas, se hallan documentadas en el mito y en el rito abakuá y en su complejo sistema gráfico conocido como Ereniyó o Anaforuana, que poseen significados muy precisos. No obstante, quizás baste saber que la obra artística es relativamente autosuficiente para que deje de alarmarnos nuestra siempre limitada omnisciencia. Aunque desconozcamos este o aquel pormenor temático o simbólico presentados por Belkis en su obra, siempre tendremos el recurso de hacerlos secundarios, inútiles, si consideramos que el arte ya posee en sí mismo suficiente misterio. En Belkis vuelve a ser misterioso el blanco, el gris, el negro. Es misteriosa la naturalidad con que reposan o actúan sus figuras. Misteriosa la solemnidad, la elegancia, el silencio. Misteriosa la escama del pez y la sinuosidad erótica de la serpiente, del majá. Misteriosos la palma, el gallo, el chivo. Ambigua y misteriosa la mano, el rostro, la mirada. Y todo por la presencia esencialmente inexplicable de una voluntad creadora capaz de metamorfosear lo habitual en sobrenatural y viceversa. Porque sólo el arte añade más misterio al misterio. Frente al arte de Belkis, lo narrativo, lo anecdótico cumple de prisa su inmediato papel informativo y nos desplaza jubilosamente hacia esa zona de las grandes incógnitas donde sólo podemos suponer o intuir. Lo verdaderamente enigmático en su obra no son entonces las intrincadas, fascinantes historias que la ocupan –lo ilustrativo, lo aparente– sino la oculta, secretísima espiritualidad que las anima. En ella está presente una profunda y acaso inconfesada (o reprimida) religiosidad que no depende de rudimentarios enunciados de fe, ni de fanáticas veneraciones, sino de nebulosas aprehensiones y caóticos presentimientos. Hay algo más que ese habitual estado extático, contemplativo con que la mayoría de los artistas asume el acto creativo. El elevado, intenso dramatismo que se desprende de sus imágenes, la atmósfera sobrecogedora en que transcurren sus escenas no pueden ser sólo producto de triquiñuelas del oficio. Nada de eso se aprende en las escuelas ni en los libros de arte. Debe haber algo más. De esa especie de aura religiosa se halla impregnada la obra de Belkis Ayón más que de historicismo o pasión etnográfica, lo cual evita que sea entendida como uno de esos banales «rescates» de mal sentida identidad nacionalista o “étnica” en los que periódicamente se enfrascan algunos de nuestros artistas. Y si acaso lo fueran, sería en segunda o en última instancia. Porque lo que aquí se «rescata» no es un mito olvidado o perdido, susceptible de ser reconstruido o revivido en un laboratorio de etnografía o de folklore, sino más bien una especie de autoconciencia, de sentimiento que ha permanecido probablemente soterrado, escondido, y que ahora se libera en un gesto reverencial hacia ese extraño “más allá” que la ciencia nos niega y nos desmiente, y que a menudo sólo mediante la creatividad artística algunos son capaces de vislumbrar, de comprender, de expresar, de trasmitir. Lo que Belkis intenta rescatar con su obra es, quizás, ese respeto por prácticas culturales y estéticas que nuestra sociedad ha marginado y malinterpretado en virtud de nuestra larga herencia colonial, no sólo demasiado racionalista, sino también demasiado blanca, católica, o atea. La profunda identificación espiritual que ha establecido Belkis con el complejo mundo mitológico, mágico que su obra refleja le permite transgredir el secular impedimento de participación femenina en el rito Abakuá y acceder libre y privilegiadamente a sus misterios. Sólo mediante el arte tal transgresión es concebible. Su obra se convierte, entonces, en instrumento no sólo reproductor, sino también generador, instaurador de mitos. Porque en definitiva es esto lo que ha intentado Belkis desde el arte: instaurar nuevos mitos capaces de rectificar el pasado y de modificar o intentar modificar el porvenir. El viejo mito de origen Abakuá vuelve con esta obra a incrementar sus complicados derroteros y a prolongar, en esta nueva instancia de lo imaginario, su fuerza y su belleza. Este texto me fue solicitado por Belkis en 1992 y hasta ahora ha permanecido –o eso creo–inédito, con excepción de un pequeño fragmento aparecido (en inglés y japonés) en el catálogo de la exposición Ángel Ramírez + Belkis Ayón, The new waves of cuban art, efectuada en la Gallery Gan, en Tokio, Japón, en 1997. A la versión inicial que le entregué, le hice luego pequeños arreglos, pero sin alterar nada esencial. Me complace la idea de poder reunirme nuevamente con Belkis en otra de sus exposiciones. (Nota del Autor). Leído en la muestra Bélkis Ayón, origen de un mito, Galería Villa Manuela, Ciudad de La Habana, Cuba, octubre del 2006. (N. del editor) artículo anterior regreso a textos

  • news premio de curaduría | Belkis Ayón

    PREMIO DE CURADURÍA 2009 ​ Julio 1, 2010 Virginia Alberdi Benítez © Periódico Granma El Consejo Nacional de las Artes Plásticas entrega el PREMIO DE CURADURIA a Cristina Vives por la EXPOSICION ANTOLOGICA NKAME. BELKIS AYÓN (1967-1999) Premio de Curaduría 2009 Exposición personal Título: Nkame. Belkis Ayón (1967-1999). Exposición Antológica Fecha: septiembre 11 - diciembre 20, 2009 Lugar: Convento San Francisco de Asís, La Habana, Cuba. Dirección general del proyecto: Dra. Katia Ayón. Estate de Belkis Ayón Curaduría: Cristina Vives Curadora invitada para muestras colaterales en el Espacio Ayón: Cristina Figueroa Diseño gráfico: Laura Llópiz Spot: Raúl Valdés (Raupa) Patrocinadores: Consejo Nacional de las Artes Plásticas Convento San Francisco de Asís Estate Belkis Ayón Oficina del Historiador de la Ciudad Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana Ericsson Air Europa NOTICIA ANTERIOR SIGUIENTE NOTICIA

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